La Sabiduría de las Plantas

¿Has observado cómo las hermosas plantas mueven su tallo buscando el sol? ¿O cómo se expanden armoniosamente sobre las paredes creando bellos paisajes? Ellas, las plantas, son seres sabios y más importantes para ti de lo que te imaginas. Desde las más pequeñas, como el musgo, hasta los inmensos e imponentes árboles, son seres especiales y mágicos.
De ellas podemos aprender observándolas, conviviendo y contactándolas. Algunas culturas dicen que tienen elementales o seres diminutos que las habitan; sea cierto o no, cada vegetal es un ser vivo, por tanto, tiene una chispa de Dios, lo que lo hace semejante a ti. No olvides que tú también eres otro ente, como las rocas, el aire, el sol, y formas parte de este gran ecosistema.
Las plantas nos enseñan que no hay que sobresalir para ser importantes; ellas son humildes. Se adaptan a la naturaleza que las rodea. Si no tienen mucha agua, se ajustan a la cantidad que reciben, o algunas, como las suculentas, la guardan en su interior. Si hay mucho sol, mueven sus ramas para esconderse sutilmente. Son resilientes, siempre buscando sobrevivir. Las plantas no compiten entre ellas, se complementan y ayudan. Qué mejor enseñanza para la vida.
Los musgos crecen sobre las rocas, en sitios húmedos, sosteniendo la tierra sin pedir nada a cambio. Tú no necesitas llamar la atención para sostenerte o apoyar a los que quieres. Hazlo en silencio con constancia.
Los helechos, plantas antiquísimas, son mágicos y bellos. Su principal característica es que son flexibles y sus ramas se adaptan al viento, en realidad bailan con él. Como estos, hay situaciones en la vida donde es necesario tolerar y estar abierto a cambios.
El elegante bambú en cierta etapa de su vida pareciera estancado, sin crecer, pero de un momento a otro, empieza su evolución y llega a alturas increíbles. Sus ramas son extremadamente fuertes, a pesar de que parecieran fáciles de romper. Tus valores y fortaleza de espíritu, al igual que los tallos del bambú, se van construyendo a través de la vida. Tal vez tendrás periodos donde trabajarás duro, sembrarás, pero no verás resultados. Ten paciencia, seguro llegará el momento de la recompensa, y tu crecimiento será como el del bambú, extraordinario.
Las bellas suculentas almacenan agua en sus hojas para tiempos de escasez y extrañamente, cuando más sequía hay es cuando más florecen. ¿Qué tanta agua tienes almacenada en tu alma para sostenerte en momentos complicados? El crecimiento espiritual, el entender las leyes del Universo, el amar a la naturaleza y a los demás, te ayudará a brillar en circunstancias complicadas.
Adaptarse, como lo hacen todas las plantas, es encontrar una forma de sobrevivir a situaciones difíciles, buscando lo mejor de ti, para florecer de nuevo sin dejar de ser tú mismo(a).
Obsérvalas, háblales, siéntate junto a ellas en silencio. Cada planta tiene algo que enseñarte, y muchas veces basta con estar presente para escucharlo.
En Shizen creemos que no hace falta ir muy lejos para encontrar esa sabiduría: basta con rodearte de plantas, cuarzos y espacios que te inviten a conectar contigo mismo(a). Si aún no tienes ese rincón en tu hogar, con gusto te ayudamos a crearlo, o te esperamos en nuestro espacio en Coyoacán para que lo vivas de cerca.
Rodéate de plantas. Ellas llenarán tu espacio de paz y armonía. Compruébalo.










