Interioriza y Transfórmate

¡Llegó el otoño! La naturaleza se llena con sus colores naranjas y marrones. La temperatura es ideal, porque no es caliente, pero tampoco es helada como el invierno. La duración de los días y las noches se equilibra. Los atardeceres se tornan en un festival de colores rojos. Los árboles se despojan de sus hojas; ellos saben que ya es hora del recogimiento. Los parques se llenan de hojarasca, que servirá luego de nutrientes para la próxima recolección.
Otoño en latín significa “madurar”, es el tiempo de la cosecha. Y así como la naturaleza cambia, el ser humano también se adapta a las estaciones. Esta época es especial para recoger lo sembrado. En la primavera siembras, en el verano disfrutas y en esta estación, interiorizas lo vivido para transformarte.
Este periodo del año es especial para recogerte del mundo exterior. El inicio de la temporada de frío te invita a estar en sitios cerrados, como una metáfora de recogimiento. Luego de un verano movido y de muchos compromisos, el otoño es calmado, suave; su brisa invita a ir despacio. Organiza y prioriza tus ideas y proyectos. Retoma tus metas y objetivos y dedica tiempo de calidad a los que amas.
Así como los árboles dejan caer sus hojas sin forzarlas, deja tu pasado, ese que duele, ese que te marcó. Desapégate de lo que no te sirve, para preservar tu esencia. Saca de tu vida aquello que no te construye como persona. Despréndete de formas de ser que ya no te dan fruto. Transfórmate amorosamente para el futuro, pensando siempre, en que lo que viene lo sentirás y asimilarás diferente, con entendimiento y lucidez. Como dicen los estoicos, solo enfócate en lo que puedes cambiar, el resto déjalo pasar. Una vez hagas esto, quedarás como un árbol, solo con tu tronco, o sea, con los fuertes valores que tienes en tus raíces y los aprendizajes en tus ramas.
Es una época nostálgica, ideal para comunicarte con tus seres queridos que están en otro plano, que vibran en otra frecuencia. Si quieres y te nace, recuérdalos y hónralos; es una forma de mantenerlos vivos. La sabia madre naturaleza brinda las bellas flores cempasúchil. Los ambientes se llenan de velas y flores amarillas, creando una atmosfera mágica. Se unen el otoño y la celebración de muertos como en un vals perfectamente orquestado.
Según el Fegh-Shui, esta temporada es del elemento metal. Representa orden y capacidad para dejar ir. Es el momento ideal para limpiar el ambiente, reacomodar los muebles, y permitir que la energía circule con fluidez. Para tener un otoño hermoso y pasar tranquila(o) las festividades del día de muertos, trata de que el centro de tu hogar este despejado y luminoso. Sanea espacios, saca todo aquello que este roto, limpia, organiza e ilumina. Esta nueva energía te refrescará y te ayudará a conectar contigo misma(o) de forma natural.
Aprovecha este hermoso período para transformarte y dejar atrás tu viejo yo. Toma consciencia, honra a tus muertos y ayuda con tu nueva energía a la humanidad.
Acompáñate de plantas, ellas con su armonía te ayudarán en tu proceso.










